Liberalismo

¿Por qué hay pocas mujeres liberales?

Cuando Mary Smith en 1865, introdujo en el Parlamento británico una petición en favor del voto femenino, estaba luchando por el principio de que todas las personas deben ser iguales ante la ley porque nacen con derechos inalienables (vida, libertad y propiedad privada). Nada tiene que ver esa primera ola de feminismo, que buscaba la igualdad de todos los individuos sin distinción de su género, con los postulados que hoy defienden las feministas de izquierda en todo occidente […]

¿De verdad quieren cuidarnos?

A nivel mundial, la clase política aprovecha, con mucho oportunismo, la excusa del COVID-19 para no debatir en las cámaras, dictar decretos por DNU y aprobar leyes que recortan nuestras libertades. De esta manera pareciera imponerse un régimen más totalitario, una economía más planificada y sin dudas el surgimiento de un líder fuerte y tiránico que decida por nosotros.

¿Por qué los liberales vendemos tan mal nuestras ideas?

Si preguntásemos sobre las palabras claves que identifican al liberalismo, una de ellas sería sin duda “mercado”; esa “cosa” que muchos señalan y acusan de todos los males que poseemos. Sin embargo, a la hora de defender al mercado como el mejor mecanismo de progreso gracias a la competencia no logramos vender de forma adecuada nuestras ideas -es decir que sean compradas en gran medida-. Este pensamiento y estilo de vida, el liberalismo, que tanto habló de competencia como instrumento clave, a la hora de la práctica, poco y nada sabe competir.